Santander goza de una belleza paisajística extraordinaria
debida principalmente a su ubicación costera, a modo de
península rodeada por la bahía y la costa abierta
al mar Cantábrico. La bahía de Santander es uno
de sus símbolos de identidad, espléndida en su
disposición y cambiante de color según los
vientos: gris y encrespada con el sur, o azul intenso en la calma,
permite la práctica y disfrute de todas las modalidades de
los deportes naúticos y cuenta además con dos
puertos deportivos. Santander combina un entorno urbano con lo esencial
de Cantabria: playas, paisaje, naturaleza, gastronomía y
cultura.
Turismo Santander
El Turismo empieza a llegar a Santander durante la segunda mitad del siglo XIX,
aprovechando el auge de los balnearios entre la burguesía y nobleza española y europea
que introducían un nuevo concepto de ocio asociado a la salud, en 1856 ya se anunciaba
en la prensa nacional los baños de ola del Sardinero,
que consolidaron a Santander como destino estival de la alta sociedad española a principios
del siglo XX.
Durante el reinado de Alfonso XIII Santander se convirtió en el lugar de veraneo favorito de la corte,
y esto hace que la ciudad se transforme tomando como modelo importantes ciudades europeas.
En 1908 la ciudad de Santander construyó y regaló al rey el Palacio de la Magdalena.
Actualmente Santander es el referente turístico más importante del norte de España,
con playas como la de El Sardinero, Magdalena, El Camello o Mataleñas.